martes, 3 de febrero de 2009

El ojo del Golem


En cuanto vi que Nathaniel volvía a invocarme,
supe que algo no iba bien. La primera vez que osó
molestarme tuve que ayudarle a robar el amuleto
de Samarkanda. ¿Que querrá esta vez? Parece ser
que el niño tiene algún que otro problema: en
Londres medio barrio de Picadilly ha sido destruido
y le han dado seis semanas para descubrir al
culpable. ¡Qué pereza! Con lo bien que estaba yo
tomando el sol. ¿Por qué me hará trabajar? ¿Por
qué no invocará a un espíritu inferior? En fin, no
puedo negarme, pero eso sí, hemos llegado a un
pacto: seis semanas, solo estaré seis semanas a su
servicio, yo después me piro...

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